domingo, 14 de diciembre de 2014

#1. LO QUE ME HUBIERA GUSTADO SABER A LOS 20

#1… Sí. Todos hablan de la autoestima, pero… ¿de dónde la saco?
Por: Mónica Soto Icaza


        Lo que hacemos las mujeres para conservar –según nosotras– a un hombre, es justo lo contrario a lo que hace que permanezcan a nuestro lado. Nos volvemos dependientes de su presencia, de su sonrisa, complacientes; les facilitamos todo, nos encanta solucionar, consentir. Eso los lleva a irse; claro, después de experimentar contigo todo lo que quieren.
No se trata de fingir ser alguien que no eres o de reprimir tus sentimientos, pero atrapar a ese bombón que te quita el sueño requiere de tu inteligencia y múltiples habilidades para reconocer y asumir tu propio valor antes de enfocarte a la tarea de conquistarlo. ¿Por qué? Porque las niñas-tapete aburren pronto y ellos suelen irse a buscar una de otro color y modelo más reciente.
La mayor parte del tiempo nos hace falta que alguien nos recuerde lo valiosas que somos por el simple hecho de ser únicas e irrepetibles. Ya sé, suena a frase chafa, pero, ¿te has dado cuenta que no hay otra tú? ¿Que sólo tú tienes tus ojos, tu color y textura de pelo, que posees la combinación exacta de mente, corazón, cuerpo y espíritu que te hacen sólo tú?
Como nadie te lo recordará cada día, entonces te dejaré una tarea diaria. Todas las mañanas mírate al espejo y di: “Te amo justo como eres. Estoy orgullosa de ser tú”.
Lo que ahuyenta a un hombre es la duda. Su duda. Si no está seguro, entonces es él quien no es para ti.
Nadie te dice que nada es más sexy que la autoestima. No te dicen que ni la mini más mini ni el bikini más lindo ni el negligé más transparente te harán sexy. Pero la realidad es que sin autoestima no son más que pedazos de tela.
La fuerza la tienes tú. La fuerza está en ti.
¿Lista para asombrarte a ti misma como si estuvieras frente a la más hermosa obra de arte? ¿Lista para asumirte esa obra de arte? ¿Estás lista para volverte irresistible?

No hay comentarios: